Josefina Sartora
Después de haber estado presente en tres ediciones del Festival de Valdivia, este año lo hacemos virtualmente, desde casa, con las películas online. Como ya es sabido, la programación que selecciona Raúl Camargo presenta lo mejor del cine chileno y latinoamericano en premières mundiales y algunas novedades internacionales, en la sección Galas. Siempre extremo, este año no deja de sorprendernos con sus propuestas.
Isabella

Dirección y guión: Matías Piñeiro, Argentina/2020
Quinto film-ensayo de Piñeiro sobre las obras de Shakespeare y el rol de las mujeres en ellas. En este caso, dos actrices (sus fieles, amadas actrices fetiche María Villar -a veces embarazada, otras con niños- y Agustina Muñoz) ensayan para una audición de Medida por medida, y descubren que no es Shakespeare lo único que ambas tienen en común.
Con reiterada itinerancia por las calles de Buenos Aires, un entorno extraordinario en Córdoba fotografiado por el gran Fernando Lockett, elipsis, lapsos y saltos de tiempo y espacio sabiamente manejados, es este un trabajo sobre el ensayo, la competencia, la envidia y la magia de las piedras. En paralelo, una elaboración plástica sobre la forma y el color -púrpura- que podría constituir una película aparte. Piñeiro lleva la abstracción hacia caminos todavía a descubrir.
Uppercase Print

Dirección: Radu Jude, Guión: Radu Jude y Gianina Carbonariu. Rumania/2020
El rumano Radu Jude no cesa de poner en evidencia las fallas del régimen de Nicolae Ceaucescu. Pero si en I don’t Care if we Go Down in History as Barbarians se valía de la ficción de manera algo realista, aquí tensa la cuerda para poner en escena la obra de teatro de Gianina Carbonariu, en un híbrido entre teatro y cine documental. En 1981, en las paredes de cierta ciudad empezaron a aparecer graffiti escritos con tiza que denunciaban aspectos de la política oficial que afectaban al pueblo, y llamados a la democracia y libertad. El sistema enloqueció, la policía secreta investigó y se descubrió que el responsable era un adolescente, llevado a prisión. Allí moriría en condiciones nunca develadas.
Conocemos esa historia a través de las declaraciones de quienes estuvieron involucrados en la investigación. Utilizando el lenguaje burocrático, policial, los personajes hablan a cámara eludiendo toda expresión o emotividad, con un distanciamiento más que brechtiano o bressoniano. En un amplio ambiente donde sólo hay en el fondo un gran grabador, o la foto de Ceaucescu. Esas declaraciones alternan con registros documentales de época, de propaganda, sobre un modus vivendi de felicidad en Rumania en esos años de totalitarismo. Un film extremo, seco y duro como ese régimen dictatorial.
Tendre
Dirección: Isabel Pagliai. Francia/2020
La mujer está muy presente en este Festival, tanto por la temática como en su rol de directora. Por ejemplo conocimos a Isabel Pagliai en su film Tendre, que en un primer momento podría producir ternura pero después las reacciones devienen otras. Una niña conversa con un varón, fuera de cámara, sobre sus amores y su sexualidad. La charla deviene cada vez más inquietante –para nosotros adultos, natural para los niños- por su alto contenido erótico y sexual, muy maduro en esos preadolescentes.
Con una fotografía de régimen nocturno de la misma directora, en la que los cuerpos se hacen más indiscernibles a medida que avanza la noche, en que la naturaleza y la oscuridad lo dominan todo, llevando personajes y sus voces al fuera de campo, es más lo que se sugiere que lo que se especifica en este intrigante mediometraje.
Intimate Distances

Dirección: Philip Warnell, Estados Unidos/2020
Una esquina cualquiera, muy concurrida, en la ciudad de Nueva York. Pero eso no es Manhattan, después sabremos que es Queens, un distrito multiétnico. La cámara se pasea, errática, por esa esquina, desde la vereda de enfrente, en picado, y con planos más cercanos. Por fin, después, de varios minutos, se detiene en una mujer. Parece que espera a alguien, pero no, está por empezar algo. Y comienza una escena muy poco imaginable en los Estados Unidos, donde nadie ni siquiera posa o detiene sus ojos en quien viene a cruzarse en su camino. La mujer aborda a un hombre, entabla conversación con él, y le espeta una pregunta filosófica, existencial: ¿Alguna vez sintió que iba por un carril y de golpe se encontró con que todo había cambiado, y está en el carril contrario? No es una pregunta muy accesible, y menos para ser planteada así, de buenas a primeras por una desconocida. Martha (sabremos después su nombre) repite la acción varias veces, con varios hombres de mediana edad. Algunos dudan, otros responden No, soy muy estable, otros se abren completamente ante esa mujer franca y le cuentan sus historias de vida. Cuando ya han entrado en confianza, viene la otra: ¿Alguna vez sintió que podría hacer algo impensable, que podría pasar el límite y ejercer la violencia? Provocando también distintas reacciones.
En momentos en que el mundo está distanciado, pero no sólo por la pandemia que nos amenaza, sino por la extrema soledad y aislamiento en que vivimos en un mundo convulsionado, materialista, individualista, un documental de esta índole, que aborda el tema de las Íntimas distancias, resulta tan inusitado como inesperado, y es bienvenido. Apenas vemos a Martha o a sus interlocutores: la cámara está lejos –la distancia no es tan íntima-, hay muchas interferencias, incluso el sonido, aun tomado de cerca, a veces rivaliza con el runrún de los autos. Y sin embargo, resulta imposible abstenerse de seguir esas conversaciones, esas confesiones, esas reflexiones sobre nuestra actualidad.
Que después sepamos que Martha es una importante directora de casting, que tal vez esté buscando en esa calle una nueva cara, un nuevo actor, resulta irrelevante y accesorio.