Mare of Easttown

Mare of Easttown

Creador: Brad Ingelsby

Director: Craig Zobel

Estados Unidos/2020

HBO

Josefina Sartora

La violencia contra la mujer, incluso el femicidio, son hoy tema frecuente en la TV real y ficción. Es esta una serie policial, sí, con la protagonista como detective, pero el crimen, la investigación, el asesino, son tema de segundo plano. El foco se dirige a la vida en un pueblo chico de la América profunda, de clase media trabajadora blanca dominada por el atavismo, de pasiones bullendo bajo la superficie de un pueblo aparentemente armónico. Con mayoría de origen irlandés, en Easttown todos se conocen: son parientes, o ex parejas, o amantes. El mayor indicio de que algo funciona mal en ese pueblo es la aparición del cadáver de una madre adolescente, que viene a avivar la inquietud por otro caso de una joven desaparecida un año antes. La madre de ella y el pueblo, se levantan periódicamente en protesta para presionar a la policía, que no ha obtenido resultados.

La gran Kate Winslet vuelve a descollar en su personaje, Mare, apodo de la inspectora Sheehan, se ha hecho famosa en su juventud como jugadora de básquet, y hoy trabaja con la policía local. Divorciada, madre de una hija, abuela de un niño cuyo padre se ha suicidado tras una sobredosis, vive con su madre y sus vástagos. En su patio trasero ha venido a vivir su ex marido, con su nueva pareja. Mare no sobrelleva bien sus problemas. Autocentrada, abrumada por su nueva realidad, es una mujer gris, atormentada, descuida su físico, y su malhumor no la ayuda a relacionarse con sus allegados. Se acabaron las super heroínas del policial clásico. Las actuales son seres imperfectos, con problemas psicológicos, sobre todo vinculares, como Saga, de Bron Broen, como Sara Lund de Forfrydelsen, como Marcella, Mare tiene su lado débil: está decidida a conservar su nieto, como no pudo hacerlo con su hijo, y se excederá en el uso del poder.

La serie apela a los clichés del género, sobre todo cuando llega un detective joven de otra ciudad a colaborar con el caso, y choca con el rechazo de Mare. Siguiendo el modelo que impuso Twin Peaks, el crimen sirve para sacar a luz una compleja trama de culpas personales y compartidas, tendrá ramificaciones, subtramas, sorpresas. Lamentablemente, la resolución del misterio no está a la altura de la serie, es anticlimática y decepcionante. Pero los siete capítulos están apoyados en la gran Kate, que tiene aquí una de sus soberbias actuaciones, junto a otras no menores (Julianne Nicholson, Angourie Rice, Guy Pierce). Y en el estudio de los caracteres.

Sin ahondar en el tema de género, sin embargo no se puede dejar de lado la represión generalizada de los varones del pueblo, muy machos a la hora de competir, o beber, o pelear, pero con dificultades para tomar decisiones vitales, para apoyar a sus hijos, o para salir adelante. Son las mujeres quienes se hacen cargo de ello.

Un párrafo hay que dedicarle a Jean Smart y su personaje, la madre de Mare. Todas sus apariciones funcionan como válvula de escape a la melancolía del drama, un alivio a la tensión, el momento más risueño, de amor al ridículo. Con una peluca imposible, un sentido del humor ácido, la palabra filosa a flor de labios, la matriarca pasa su tiempo en jugar con su Ipad, aunque también pone en juego su instinto matriarcal, cuidando de su prole. Todo lo que su hija posee de dramático, de atormentado, la madre Helen lo trasmuta en humorístico. Eterna actriz secundaria, su rostro nos es familiar de muchas películas y series (24, Fargo), y lo cierto es que Jean Smart se roba cada escena en que aparece.

2 comentarios sobre “Mare of Easttown

Deja un comentario