Volver al Colón

Altri Canti

Claudio Monteverdi

Teatro Colón

Foto: Arnaldo Colombraroli

Volver al Colón en tiempos de pandemia es una experiencia única, diferente de lo habitual. En todo sentido. Después de año y medio, casi dos años, lo encontramos casi vacío, con las bandas que atraviesan las butacas que no admiten espectadores, tras haber presentado todo tipo de documentación que atestigua que una no está contaminada. Todos los preliminares para presenciar una obra única, una curiosidad lírica barroca.

Con madrigales del Octavo Libro (1638) de Claudio Monteverdi, se concibió la idea de montar una puesta en escena de un conjunto de ellos que, si bien no poseen un hilo narrativo común, y a veces ni siquiera son narrativos, ilustran de manera excelente el virtuosismo del músico en la época de gestación de lo que sería la ópera, ya anticipada por su L’Orfeo de 1607.

Las virtudes de la puesta son múltiples, con varios responsables: el Ensamble Barroco, con instrumentos antiguos como sacabuche, cornetto, archilaúd, sonó exquisitamente, dirigido por Marcelo Birman, especialista en música antigua. Aunque el programa especifica Tres pequeños dramas, sin embargo no lo constituyen. Pablo Maritano es el director de escena, y concibió esos momentos musicales intentando darles un hilo dramático, con resultados variados. En verdad, no era muy necesario, porque la música vale por sí misma, pero tal vez se intentara así acercarla a la ópera. (De hecho, así la calificó la acomodadora que me tocó en suerte.) Esos números -el primero solemne, con el Ballo delle ingrate, luego un intermedio con varios madrigales profanos, pastoriles, que operó a manera de scherzo, donde se lució Zefiro torna, y el tercero, más oscuro y dramático, con Il combatimento di Tancredi e Clorinda y un cierre sacro con Ave Maris Stella. Por el carácter de la obra, los primeros y últimos cuadros resultaron algo estáticos, faltos de dinámica, pero sin restar interés.

Foto Máximo Parpagnoli

Altri Canti contó con un elenco excepcional, de enorme valor. Es necesario nombrarlos a todos: Víctor Torres, Oriana Favaro, Daniela Tabernig, Constanza Díaz Falú, Alejandro Spies, Adriana Mastrángelo, Martín Oro, Santiago Martínez, Hernán Iturralde, Iván García y Pablo Urban. Y la puesta visualmente muy atractiva, con escenografía de Nicolás Boni, deslumbró con el vestuario espectacular de Renata Shussheim. No faltaron los barbijos, en la orquesta e incluso como parte del vestuario de los cantantes. Ojalá que el Colón pueda continuar con su temporada.

Josefina Sartora

Un comentario en “Volver al Colón

Deja un comentario