Petite maman

Petite maman

Dirección y guión: Céline Sciamma

Francia/2021

Josefina Sartora

Petite maman es un maravilloso film que aborda de manera no convencional la relación madre-hija, un cuento de fantasía de una delicadeza y sutileza exquisitas.

La pequeña Nelly acompaña a sus padres a levantar la casa de su abuela materna en el bosque. La abuela acaba de morir, y Nelly se lamenta por no haberse despedido como correspondía, ella no sabía que sería la última vez, es su primer encuentro con la muerte. La casa de la niñez de su madre da lugar a la memoria, a

melancólicas evocaciones del pasado. Nelly es consciente de la tristeza que embarga a su madre. Una mañana, superada por la tristeza, la madre se ha ido, sin avisar ni saludarla. Ese día Nelly encuentra en el bosque una chica llamada Marion, como su madre, de ocho años como ella, que se le parece llamativamente, y se hacen amigas. Por varios indicios, Nelly se da cuenta de que su amiga Marion es su madre cuando tenía su misma edad. Más aún: la casa de Marion refleja en duplicado la casa de su abuela, quien allí está, joven. Nelly tendrá la posibilidad de despedirse de ella. Funciona así, con personajes y espacios en espejo, la imagen cristal que constituye Petite maman, con dos caras que se reflejan, complementándose, enriqueciéndose..

Las mellizas Joséphine y Gabrielle Sanz son dos actrices extraordinarias: actúan con una naturalidad que permite un relato fluido y verosímil. Charlan del futuro con una aceptación de lo que está sucediendo, sin cuestionamientos. Su amistad une dos soledades, las de hijas únicas, las de madre e hija. Sciamma realiza un film de pulcra austeridad, no hay sobreexplicaciones, ni preguntas innecesarias, y menos aun respuestas. Escasos diálogos, y una confianza absoluta entre ambas chicas. También hay juegos infantiles, panqueques, festejos y alegrías. La ausencia de música pone en evidencia cada detalle de la acción, cada sonido adquiere una relevancia significativa, parece acentuar la melancolía, la tristeza circundante. Cuando aparece la música, un vínculo especial se ha plasmado, sin que medien reconocimientos superfluos. Madre pequeña e hija de la misma edad han podido establecer un vínculo amoroso de una manera que no es fácil plasmar cuando media una generación.

Céline Sciamma siempre ha filmado de manera muy personal, alejada de las corrientes mainstream, incluso del cine francés contemporáneo. En su variada filmografía, se ha dedicado a cuestiones de género (Tomboy), a la atracción entre mujeres (Naissance des pieuvres, Retrato de una mujer en llamas), y en este caso, a un peculiar relato de tiempos paralelos y simultáneos, tema poco frecuente en el cine francés, en esta pequeña gran obra.

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