Josefina Sartora

A la hora del cierre del 37º Festival de Cine de Mar del Plata, vale realizar un balance, lo cual no impide que sigamos publicando otras notas sobre películas que nos han interesado especialmente.
La presidencia de Fernando Juan Lima se ha afianzado, ahora con la Dirección Artística de Pablo Conde, y dio como resultado un Festival elogiable, con la mejor programación de los últimos años, y una organización impecable. Los comentarios acerca de la reducción de presupuesto no parecieron afectar al Festival, ya que pudieron cumplir exhibiendo muchas películas de pesos pesados que estuvieron en los principales festivales deEuropa, se pudo traer a muchos invitados internacionales (¡58!), y el staff del Festival era enorme, con una larga lista de colaboradores. La atención a la prensa también fue de lo mejor que hemos recibido. Recuperada la modalidad presencial, las salas estuvieron llenas de público, más que en años previos a la pandemia, y se dio el caso de ver salas llenas -incluso el enorme Auditorium- ya a las 10 de la mañana.
Concebido como un homenaje a Leonardo Favio, antes de cada función se proyectaba un anecdotario, con entrevistas a técnicos (casi todos varones) que trabajaron con él. Todos, clips excelentes. También se realizó durante el Festival un mural homenaje a Favio y sus personajes, en el foyer del Auditorium, creado por Gustavo Sala.

Hubo coincidencia entre el premio del Jurado de Competencia Internacional y el Premio del Público: el Astor fue para a brasileña Saudade fez morada aqui dentro, dirigida por Haroldo Borges. Un film de iniciación a la madurez, con un elenco de actores no profesionales, que recibió otra mención y también ganó el premio Signis.
Este Festival, como el Bafici, es la ventana al mundo de las nuevas realizaciones argentinas que recibieron muchos, muchos otros premios, tanto oficiales como de las distintas instituciones del cine en Argentina: Geographies of solitude ganó Estados Alterados, Sobre las nubes la Competencia Argentina y el Premio de Cronistas Cinematográficos, Trenque Lauquen la Competencia Latinoamericana. Las directoras argentinas tuvieron su agosto: Además de María Aparicio y Laura Citarella por estas dos últimas películas, Ana García Blaya y Melisa Liebenthal compartieron el Premio a la Mejor Dirección.
Otros premios no oficiales fueron para Rui Xavier el de Fotografía por Lobo e câo, el de Fipresci para Tengo sueños eléctricos, el de Asociación de Productores para Amigas en un camino de campo, el de Directores Argentinos Cinematográficos a Francisco Paparella por Tres hermanos, entre varios otros.
Algunos premios notables
Sobre las nubes
Dirección: María Aparicio
Guión: María Aparicio, Nicolás Abello y Emanuel Díaz
Argentina/2022

La muy joven María Aparicio ya nos había llamado la atención con un documental brillante, Las calles (2016). Pasó a la ficción en esta película de largo aliento con las historias de cuatro personajes que circulan por su Córdoba natal. Personajes con vidas independientes, que nunca llegan a encontrarse. Ya desde el inicio el tema del trabajo ocupa un lugar protagónico: un cocinero, una vendedora de libros, una instrumentista y un desempleado. Así se los presenta, pero después el film se interna en la intimidad de esas personas comunes, en los detalles de su vida cotidiana, en la que objetos nimios, gestos mecánicos van conformando un retrato personal pero también social, en el que es muy fácil reconocerse. La fotografía en blanco y negro, una actuación lavada, sin estridencias, en la que se destaca Eva Bianco, que una vez más muestra su versatilidad, su talento para dar distintas interpretaciones. La literatura, citas de libros leídas por Malena León ofician de intermedios, creando un clima poético, casi mágico para esta película aparentemente tan prosaica, dicho en el sentido literal.
Sobre las nubes ganó la Competencia Argentina y el Premio de la Asociación de Cronistas Cinematográficos (con toda justicia), tuvo Mención de Feisal y una Mención Especial de La Mujer y el Cine.
Herbaria
Dirección y guion: Leandro Listorti
Argentina/2022

Además de crítico y realizador cinematográfico, Leandro Listorti trabaja desde hace años con archivos fílmicos. Funcionario del Museo del Cine, no cesa de investigar en viejos films, depósitos, archivos, tratando de recuperar un acervo inestimable. En este documental, cruza el afán coleccionista de tantos interesados, curiosos por la botánica, como por el cine. La relación no es caprichosa: el Museo del Cine de Buenos Aires se llama Pablo Ducrós Hicken, y la escuela de jardinería del Botánico de Buenos Aires, Cristóbal Ducrós Hicken. Sobrino y tío, hermanados por su afán coleccionista. Pablo organizó una colección de proyectores inestimable, hoy acervo de la escuela, y Cristóbal sentó las base para la catalogación de especies botánicas.
¿Quién decide qué conservar, y por qué? Justamente, el documental registra los vericuetos del coleccionismo, el intento por preservar especies botánicas en extinción, su catalogación, secado, prensado y guardado, los dibujos de cada especie, por un lado, y la organización, guardado y preservación de las películas de nitrato, tan combustibles, por otro.
El film posee una rara belleza, un cariz experimental, reforzado por la presencia de Narcisa Hirsch y Claudio Caldini como invitados a este raro encuentro.
Con Herbaria, Leandro Listorti ganó el Premio al Mejor Director en la Competencia Argentina.