Tár

Tár

Dirección y guion: Todd Field

Estados Unidos/2022

Josefina Sartora

Tár se apoya en temas de candente actualidad: la denuncia del abuso de personas, y el lugar de dominio al que están accediendo algunas mujeres. Porque Lydia Tár es mujer, y directora de la Filarmónica de Berlin, ni más ni menos. Y además abusa de su poder.

Encontramos a Lydia Tár (la excelente todocamino Cate Blanchett) en lo más alto de su carrera: presentada en la primera escena en su inmenso ego, se declara discípula de Leonard Bernstein, y ha dirigido las principales orquestas del mundo antes de llegar a Berlin. Allí está casada con la primera violinista de la orquesta (extraordinaria Nina Hoss) y vive en un espectacular piso con ella y la hija adoptiva de ambas, viaja en avión privado, conserva un viejo piso para trabajar y tener reuniones a solas. Tár decide sobre la vida y la carrera musical de otros artistas, pero tiene un problema: no puede separar su profesión de su vida íntima, emocional y sexual. Allí está su esposa y concertino, allá la sombra de una aspirante a la dirección que ha tenido una relación con Lydia y ella ha frustrado en su objetivo profesional, y también está su secretaria (Noémie Merlant), quien satisface todas sus demandas para llegar a ser directora asistente. Aparece luego la joven cellista (Sophie Kauer) que Lydia apoya basada en su atracción sexual, y que resulta una eximia intérprete. Pero sus excesos, sus arbitrariedades, su egoísmo le traerán funestas consecuencias. En el mundo de la música, Plácido Domingo, James Levine, Charles Dutoit y otras personalidades relevantes tuvieron similares debilidades, y también han sido acusados en los últimos años de acoso y abuso, poniendo en riesgo sus carreras.

El aspecto estrictamente musical resulta contradictorio: por un lado, se habla (mucho) de teoría e historia de la música, Blanchett toca el piano e imita graciosamente a Glenn Gould, pero cuando Lydia ensaya la Quinta sinfonía de Mahler la actuación de Blanchett -que en el aspecto dramático es impecable- en el podio parece paródica: la pantomima del director de orquesta. Error de dirección, porque Blanchett performa lo que bien sabe hacer: una actuación pródiga en matices, ambigua por momentos, feroz en otros, incluso seductora, pero en una modalidad distinta de la que exhibía en Carol, donde también interpretaba a una lesbiana poderosa. Aquí Tár es un ave de presa, permitiéndose expresar ternura sólo con su familia.

El film está estructurado como una serie de episodios, sin mucha ilación temporal, y esto es intencional. A pesar de adoptar el punto de vista de Tár, que aparentemente permitiría adentrarse en su psicología, mucho de su subjetividad queda en la incógnita: Field prefiere la ambigüedad para presentar esta figura controversial.

La película ha sido recibida con toda suerte de alabanzas, y es candidata segura a varios Oscars.

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