El año nuevo que nunca llegó (Anul nou care n-a fost)
Dirección y guion: Bogdan Muresanu
Rumania/2024

Josefina Sartora
El clima de Bucarest que anuncia la caída de Nicolae Ceausescu en 1989 después de veinte años está gráficamente expuesto en esta película premiada en varios festivales, entre ellos Venecia. Es este un tema que inquieta a los directores del excelente cine rumano. Ya lo han abordado Radu Muntean, Corneliu Poromboiu y Radu Jude en sendas ficciones, y Andrei Ujica en un extraordinario documental. Porque el cine rumano está íntimamente comprometido con la realidad de su país.
El año nuevo que nunca llegó está estructurado como un mosaico o relato fragmentado de varias situaciones que atraviesan en modo coral el quiebre del régimen. La radio y TV pública debe grabar un mensaje de fin de año, pero la actriz principal ha desertado, yéndose del país. Una actriz de teatro secundaria (Nicoleta Hancu) tiene la oportunidad de aparecer ante las cámaras, para pronunciar un discurso que aborrece. El hijo del director de la radio planea su propia fuga clandestina. La madre de otro funcionario se resiste a dejar su vieja y grande casa familiar, que será demolida, para mudarse a un departamento nuevo y pequeño. Antes morir. Uno de sus obreros (Adrian Vancica) ha sido denunciado por su hijo pequeño e inocente, y desespera ante el posible castigo.
Cada uno de esos personajes comunes, posibles, atraviesa en un par de días una odisea con el trasfondo de la delación, la censura, la sospecha, la tortura de un régimen que ya no se sostiene. Y sin embargo, Bogdan Muresanu permite que en ese ambiente aflore el humor, como sátira, con delicadeza. Tal vez para mostrar que el gigante se desmorona, que cualquier chispa puede hacer estallar la rebelión. Las perspectivas o puntos de vista son diversos, pero todos apuntan al desenlace final. La banda sonora no hace justicia a la narración, con un Bolero que pretende enfatizar la peripecia, de manera harto obvia.
Un hermoso film que puede ilustrar -para quien quiera verlo- la fragilidad de los tiranos con pies de vidrio.