Homo argentum
Dirección: Mariano Cohon y Gastón Duprat
Guion: Gastón Duprat, Andrés Duprat y Mariano Cohon
Argentina/2025
Josefina Sartora

En su catálogo acerca de las malicias argentinas, que forman una larga lista con El artista, El ciudadano ilustre, El encargado, Mi obra maestra, y siguen los títulos, Gastón y Andrés Duprat junto a Mariano Cohon agregan esta, la síntesis de su obra, con la cual es de desear que la cierren. Homo argentum pretende ser un muestrario abreviado de la viveza criolla, del ser porteño. Porque no puede decirse que hable del ser nacional.
Una vez más se les une Guillermo Francella, que insiste en personificar lo peor del porteño, con dieciséis breves episodios independientes, en los que está caracterizado de distintas maneras: diversas pelucas, bigotes y barbas, y una única dentadura espeluznante. Presentada como una crítica social, no diría que lo sea: son viñetas que exponen vicios muy reconocibles, pero mostrados con una cierta mirada de simpatía, diríase cómplice. Los personajes no representan arquetipos, sino estereotipos. No queda títere con cabeza: los financistas son insensibles y avivados, los padres desamorados, los hijos egoístas y parásitos, los homosexuales falsos, los solidarios, idiotas. La hipocresía, el egoísmo son caricaturas presentadas con un humor fallido. Y en todos los casos, se exhibe un regodeo por mostrar la máscara más distorsionada del porteño. Como era de esperar, la mujer tiene un mínimo lugar, inoperante o maldita.
La tanda publicitaria. Es abrumadora la presencia de publicidad de distintos productos: vinos, alfajores, servicios de salud, autos, cadenas de comida, bancos… Es tan importante la publicidad que algunos capítulos resultan tan insustanciales, que parecen puestos sólo para poder pasar algún anuncio.
Si querían parecerse a Relatos salvajes, perdieron por goleada. Hacía mucho tiempo que no salía tan molesta del cine. Si lo que quieren es incomodar, lo logran.
Días después de verla, supe que el Presidente -emulando a Stalin- la proyectó en Olivos para un grupo de cómplices del Parlamento, ante los que habló primero contra el apoyo a los jubilados, discapacitados, universidad pública, salud pediátrica y la cultura en general. “Dicho lo cual” presentó la película, que fue aprobada por la mayoría. No hacen falta comentarios.