Viennale 2025. 2. Políticas

Viennale 2025. 2. Políticas

Josefina Sartora

Landmarks

Nuestra tierra. Lucrecia Martel. Argentina-Estados Unidos-México-Francia-Países Bajos-Dinamarca/2025

Es muy significativo que Argentina pueda presentar obras recientes de cuatro realizadoras mujeres de peso importante. Lucrecia Martel, Albertina Carri, Milagros Mumenthaler y Clarisa Navas tienen ya una obra realizada que las ha consagrado como notables directoras, un hecho que, insisto, no es habitual en el cine contemporáneo. Pocas cinematografías en el mundo pueden igualarlo.

Lo último de la gran Lucrecia Martel es un documental contundente, que le ha llevado años de trabajo, investigación y rodaje, sobre el trato a las comunidades indígenas en el noreste argentino. Un enfrentamiento por la posesión de tierras en Tucumán derivó en el asesinato de un cacique de la comunidad chuschagasta, Javier Chocobar, en 2009, a manos de tres terratenientes. Mientras los blancos poseen papeles, los originarios no pueden testificar que esas tierras son de ellos desde tiempo inmemorial. Se realiza un juicio, donde significativamente todos los miembros del Tribunal son blancos y demuestran desconocer la realidad de las comunidades: “?Desde cuándo cuidan ustedes esa tierra?” pregunta la  jueza. Los asesinos fueron condenados, pero saldrían en libertad 2 años después.

Nuestra tierra trata sobre la identidad y resistencia indígena, cuyas comunidades siguen siendo sometidas, sojuzgadas o directamente ignoradas. La voz de una mujer va revelando intimidades que trazan un cuadro de situación muy preciso. Lucrecia explicó las dificultades que encontró para ganarse la confianza de los “chuschas”, que después de varios años accedieron a darle testimonios, fotografías, grabaciones y filmaciones de los hechos, que ponen en evidencia el trato abusivo de los criminales. El film abre con tomas satelitales del planeta Tierra, y esa tierra será después filmada desde el aire en tomas más cercanas, que patentizan la belleza de esos parajes codiciados por los agentes del Poder.

Two Prosecutors

Two Prosecutors. Sergey Loznitsa, Francia-Alemania-Letonia-Lituania-Países Bajos-Rumania/2025

Esta Viennale propone una buena cantidad de películas muy comprometidas políticamente. La de Martel con la realidad argentina, la del bielorruso Sergey Loznitsa con la historia rusa. Ambientada durante la época del gran Terror de Stalin, es un film de ambiente claustrofóbico y sofocante como lo fueron los años 1925/1935. El cine post soviético se ha dedicado muy poco a mostrar esta época, y Loznitsa -quien siempre ha estudiado la historia- lo hace en su mejor película de ficción. Está basada en la novela del preso político Gerogy Demidov.

Un fiscal recibe la carta de un prisionero, escrita con su propia sangre. Decide investigar. Acude a la prisión, y allí se muestra el régimen de represión y terror que había instalado Stalin. Sucesión de puertas que se abren y cierran en planos cerrados, actitud francamente hostil de los guardas, estado lamentable del preso, deshumanización, todo remite al universo de Kafka sin atenuantes. El hombre testifica que la KGV está acabando con todas las cabezas del Partido. El joven fiscal decide elevar el caso al Fiscal General -Anatoliy Beliy, un actor formidable, cara de piedra-, con una ingenuidad que -dice Loznitsa- era propia del pueblo, que no conocía el grado de terror y represión que imperaba en su país, y no se imagina las consecuencias que puede tener su acto. Two Prosecutors habla  con síntesis y crudeza de Stalin y sus servicios, pero trasciende el tiempo y el espacio.

image Vahid Mobasseri un simple accident

It was Just an Accident. Jafar Panahi, Irán-Francia-Luxemburgo/2025

El film de Panahi comienza como La mujer sin cabeza, de Martel: en un plano, un hombre al mando de su auto atropella lo que suponemos es un perro. “Fue solo un accidente”, dice su mujer. Lo que sigue, no lo será. El azar reúne a ese hombre con alguien que cree reconocer en él a su antiguo torturador, de cuando estuvo en prisión. Lo secuestra. Cuando está a punto de enterrarlo vivo, duda. Comienza entonces una larga peripecia con el secuestrado dentro de una camioneta, en busca de ex detenidos que puedan identificarlo como el hombre que les arruinó sus vidas. El grupo aumenta. Pero todos ellos tenían los ojos tapados durante la tortura.

Una situación que plantea muchas cuestiones éticas y políticas. ¿Cómo proceder con los represores? ¿Justicia o venganza? Utilizar sus mismos métodos? Todo se plantea entre esos personajes que se encuentran por primera vez, pero que tienen un pasado común de abusos y represión, que se irán conociendo poco a poco.

Jafar Panahi ha estado en prisión varias veces, bajo el régimen iraní. Conoce muy bien el problema. Sin embargo, en It Was Just an Accident se permite incluir el humor en este drama tan actual. “Parecemos Esperando a Godot”, dice uno de ellos. El absurdo relaja la tensión por momentos, hasta que llega el final, en un plano implacable que alcanza toda su fuerza dramática. Un gran film que ganó la Palma de Oro en Cannes, y que como Two Prosecutors, tiene total actualidad mundial.

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