Tierra de crimen (Rietland)
Dirección y guion: Sven Bresser
Países Bajos-Bélgica/2025
Josefina Sartora

Curioso, inquietante film que sabe apartarse de los caminos trillados. Ambientado en las llanuras entre Bélgica y Holanda, que, como en los films de Bruno Dumont, parecen terrenos dóciles, inofensivos, dadores de bienes a sus granjeros, pero que también pueden ocultar el mal. Tierra de crimen se titula el film, con justicia. En esas tierras bajas, pantanosas, un granjero corta juncos que vende para construir tejados, trabaja todo el día, y quema el rastrojo. Hasta que, entre los matorrales, encuentra el cadáver de una joven, casi una niña.
El hombre sufre un shock, y emprende una investigación en su pueblo, al tiempo que cuida de su nieta pre adolescente. Gerrit Knobbe es un actor no profesional, verdadero cosechador de cañas, y encarna a Johan, un hombre rutinario, taciturno, solitario y de pocas palabras, que quiere llegar a la verdad. La austeridad lo rige, tanto en su trabajo, como en su comida, en su relación con su nieta, y con los vecinos. La gente del pueblo atribuye el crimen a los vecinos de la otra orilla, en una actitud reaccionaria que rechaza al otro, y se extiende a la Unión Europea y a China, causantes de todos sus males.
Hay una cuidadosa elaboración del tema del trabajo, que Johan ejecuta con la repetición diaria de los gestos, con una sabiduría heredada, como todo lo indica en su vida cotidiana. Hay algo oscuro en Johan, algo indescifrable, que produce inquietud, intriga.

Tanto el director Sven Bresser como el fotógrafo Sam du Pon están por primera vez detrás de la cámara, y logran un trabajo notable con el paisaje, mostrando con panorámicas, planos fijos y cuidados primeros planos del protagonista, una naturaleza rural tal vez ominosa, que deviene personaje. El film se desarrolla en la ambigüedad, sin revelaciones unívocas, sin certezas. Aquí nada está sobreentendido, nada es previsible ni sobre explicado. El hombre produce un humo denso, que nubla todo el espacio, sugiriendo esa ambigüedad, esa incerteza, esa tensión sin resolver.